La huelga de los monstruos




Algo estaba definitivamente mal … era evidente. En cientos de países alrededor del mundo se podía ver a chicos y grandes confeccionando o comprando terroríficos disfraces para celebrar el día de brujas y el día de muertos .

Horribles máscaras, pelucas, sangre falsa y asquerosas verrugas se vendían al por mayor, todo eran risas, alegría, caramelos, festejos y bromas … y esto había sido la gota que derramó el vaso, pues desde lo más profundo de la oscuridad, ocultos en las sombras todos los monstruos habidos y por haber observaban atentos aquellos festejos sintiéndose indignados, ridiculizados, humillados, mortificados, deprimidos, deshonrados, y, sobre todo, total y completamente ignorados.

Así que aquel día los monstruos tomaron la resolución de ponerse en huelga y no volver a provocar un solo susto hasta que se les reconociera su trabajo y fueran respetados. Seguramente ustedes se preguntarán ¿qué tiene de malo que los monstruos dejen de asustar?

Bueno, déjenme explicarles que todo, absolutamente todo, tiene un lado bueno y uno malo, positivo y negativo, oscuro y brillante, para que haya luz debe haber oscuridad y viceversa, es así como existe un balance en el universo … y cuándo éste se rompe, cosas terribles pueden suceder …

Entonces el día treinta de octubre el líder de la liga mundial de monstruos y espectros que es nada más y nada menos que un demonio llamado Belfegor (quien se dice es de los demonios más inteligentes) anunció en su perfil de facebook que todos, absolutamente todos los miembros de la liga mundial de monstruos debían reunirse para una asamblea urgente los días uno y dos de noviembre en Pátzcuaro estado de Michoacán en México ya que todos saben que la celebración del día de muertos más grande y espectacular se lleva a cabo en esas latitudes.

Así que mientras los habitantes de Pátzcuaro se preparaban para las fiestas decorando los cementerios con vistosas ofrendas llenas de fresca y jugosa fruta, cientos de veladoras, coloridos mantelitos de papel picado, calaveras de azúcar y chocolate, aromático incienso que se esparcía llamando a los espíritus y largos caminos de pétalos de flor de cempazúchitl que le mostraba a los fieles difuntos cómo regresar a nuestro mundo por una noche, los monstruos aprovecharon para seguir a las almas que regresaban a visitar a sus familias y entrar al mundo de los vivos, así poco a poco llegaron a México monstruos de todas partes del mundo.

Desde Inglaterra llegaron el hombre lobo, el monstruo del lago Ness, el doctor Jeckyl y mister Hide, Frankenstain y un enorme grupo de distinguidas brujas, desde Transilvania encabezando la delegación vampírica llegó el conde Drácula muy bien acompañado de una docena de momias procedentes de Egipto que al ver a sus hermanas momias mexicanas de inmediato se sintieron como en casa; también desde España arribaron los nuberos y el señor del saco, de Estados Unidos el boogie man, las célebres brujas de Salem, la señorita Bloody Mary, desde México hicieron presencia la elegante catrina, la llorona, los nahuales, cheneques, y cientos de miles de fantasmas chocarreros, demonios y poltergeist de todo el mundo.

-¡SE VEN SE SIENTEN, LOS MONSTRUOS ESTÁN PRESENTES! –Se escuchaba mientras Belfegor se dirigía al frente para hablar

- ¡SE VEN, SE SIENTEN, LOS MONSTRUOS ESTÁN PRESENTES!

- ¡Atención! –decía el líder Belfegor- estamos aquí reunidos en esta importante fecha para pedir … ¡no! Exigir el respeto y el trato justo que nos merecemos.

- ¡SI!- decían todos los monstruos al unísono ¡LOS MONSTRUOS UNIDOS JAMÁS SERÁN VENCIDOS! ¡LOS MONSTRUOS UNIDOS JAMÁS SERÁN VENCIDOS!

- ¡Calma compañeros! –decía la catrina- ahora hay que hacer nuestro pliego petitorio y ver que nuestras demandas sean cumplidas

- ¡Queremos nuevos vendajes! –gritaban las momias-

- ¡Y yo quiero que se me garantice carne fresca! Aullaba el hombre lobo!

- ¡TONTERÍAS! –interrumpió abruptamente el conde Drácula- ¡nada de eso es relevante! Lo que de verdad importa es que se nos reconozca el trabajo que hacemos, que nos respeten.

- ¡SI, SI ,SI! –vitoreaban todas las espantosas criaturas

- ¡HUELGA! ¡HUELGA! ¡HUELGA! así desde aquel momento, los monstruos dejaron de hacer su trabajo, no más sustos en ninguna parte del mundo …

Y aunque se podría pensar que eso es algo bueno, en realidad es todo lo contrario, pues cuando un niño o niña se porta muy pero muy mal sus padres o abuelos les dicen “si te no te portas bien vendrá el coco y te llevará” o el señor del saco o la llorona, y cuando un niño ha sido realmente malo, entonces los fantasmas y demonios se acercan a ellos en sus sueños y entre las sombras les propinan tremendos sustos para que se porten bien … pero sin monstruos corrigiendo a ese comportamiento, todos los niños alrededor del mundo estaban comportándose terriblemente.

Por doquier se veía a niños y niñas gritándole a sus abuelos si no les daban dulces, trepándose a las espaldas de sus padres como si fueran caballos, jalando el pelo de sus mamás para que los llevaran de paseo, molestaban a sus profesores, se molestaban entre sí, y no importaba que castigo o que amenazas recibieran, como no había monstruos que los asustaran y reprendieran simplemente seguían portándose mal.

Mientras tanto en la liga internacional de monstruos mataban el tiempo jugando cartas, pasaban el bote para recaudar dinero para su causa y poder comprar sándwiches y refrescos y para hacer más carteles que explicaran el porque de su descontento.

Ante tal escenario padres, y maestros convocaron a una reunión de emergencia con las huestes angelicales para llegar a una solución, y decidieron que esta vez los ángeles tomarían cartas en el asunto y serían ellos quienes asustaran a los niños malos, pero este plan fracasó terriblemente porque nadie le tiene miedo a un ángel, y los niños al ver a los querubines y arcángeles también les jugaban bromas pesadas, les quitaban las plumas de sus alitas, usaban sus aureolas como juguetes y simplemente no los respetaban.

Por ello los arcángeles decidieron ir a donde los monstruos tenían su huelga y les pidieron que por favor regresaran a trabajar, que todos los padres de familia, profesores, ángeles y todo mundo se habían dado cuenta de que tan importante era el trabajo que llevaban a cabo, y que no volverían a faltarles el respeto o ignorarlos.

Entonces la liga internacional de monstruos hizo que todos los papás y mamás, abuelos, hermanos, tíos, profesores, niñeras, arcángeles, ángeles, querubines y santos firmaran un contrato, los monstruos regresarían a asustar, pero a cambio debían respetarlos, y tendrían vacaciones del treinta y uno de octubre al dos de noviembre, fechas en que la gente debería celebrar a los monstruos, y de paso entregarle nuevos vendajes a las momias, un gran trozo de carne fresca al hombre lobo y cajitas con dulces para todos los monstruos por un trabajo bien hecho, porque sin monstruos de verdad manteniendo el orden, los niños y las niñas se habían convertido en monstruos.

Es así que ahora por este motivo celebramos el día de brujas y el día de muertos … así que celebren con alegría pero con respeto por todos esos seres extraños que ayudan a mantener el orden en el universo.


La huelga de los monstruos es un cuento escrito por la escritora mexicana Elizabeth Segoviano y publicado en http://www.encuentos.com/cuentos-de-monstruos/la-huelga-de-los-monstruos


2 comentarios:

Garla Kat dijo...

Me gusto muchísimo tu página. Puede quedarse uno eternamente y perderse en las leyendas hasta convertirse en una, o tal vez en un duendecillo travieso que merodea por todos los parajes conversando con los habitantes de este mundo maravilloso.

Elizabeth Segoviano dijo...

saludos, soy Elizabeth la autora de este cuento, me alegro mucho que le gutara :) gracias por darme el crédito por escribirla :) tiene un hermoso blog. un abrazo Eliz